Buen dia (:

 Entre radales cuelgo tu nombre, y mis pensamientos, que más que míos, ya son tuyos. 

Siento viajar tus ojos, entre el vuelo de los teros, más distantes cada vez. 

Sabe el cielo que las palabras también vuelan con los teros, y solo el abrazo es promesa. 

Es dificil sentir el calor de aquél primer latido que se sintió a amanecer, cuando hoy caminamos sobre barro frío. 

Y lo dificil se siente a sombra, a bosque sin fin, a noche oscura, a tierra infertil. A pasado. 

Deseo más, que el beso de las olas que mojan y se van.

Deseo ser ancla, ser refugio y puerto, donde siempre quieras volver.

La caricia pura, abundante y directa, como agua de deshielo.

Caminar y perderme en tu bosque, respirando paz, exhalando amor.

Tanta belleza que entra por mis ojos y yo solo ansío compartirla.

Eterno como el cielo, o fugaz como el fuego, poco me importa si sabe bonito y anhelo vivirlo.

No importa si anidamos como los teros en este jardín, o si el resplandor es tan breve como el amarillo de un diente de león.

Solo quiero sentir que el amanecer es refugio de verdad, y que el sol cae para volver a salir aún con más ganas. 

Pero mientras, vamos, como el árbol que se mece, cruje, pero no se quiebra, aún. 

En este frío invierno que se está volviendo eterno, y que a la vez, temo que termine, porque no estoy segura de que vayamos a llegar a la próxima estación. 


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